Las Aventuras de Artur y Meri

Cuando los otros se van de juerga los fines de semana, nosotros nos vamos a la montaña. Aquí quedan documentadas algunas de estas aventuras.

viernes, 5 de enero de 2007

Patagonia
(Artur y Meri)
El viaje empezaba inesperado: la mochi de Meri se quedaba a medio camino entre España y Argentina y no llegaba hasta 6 días mas tarde. Así que improvisamos los primeros días en Calafate para poder llegar a tiempo de ver si llegaba la mochi y cada día nos decían:
- Cómo no, Señora, su equipaje xega hoy mismo!


Glaciar Perito Moreno

Mientras tanto veíamos el Perito Moreno, uno de los 3 únicos glaciares del mundo que aún crece. Veíamos caer sus trozos frontales en medio de xuvia-sol-nubes-viento-mucho viento-muchísimo viento. Tiempo que sería la tónica de todo el viaje.


Mirador Cerro Torre
Después de Calafate nos dirigimos 3 días al Chaltén, en el Parque Nacional de los Glaciares. Aún sin mochi nos quedamos en un albergue y andamos durante el día. Vimos nubes que detrás contenían el Fitz Roy, Cerro Torre y sus alrededores. Vimos que los glaciares son espectaculares e incontables. La nieve nos sorprendía en medio de los primeros bosques que cruzábamos, espectaculares, llenos de fauna, flores y mucho color en todas partes. Olía a hielo y nevaba a ratos, siempre acompañados de ráfagas de viento que en momentos nos querían hacer volar. Gritos de pájaros, sonidos de vida, tierra blanda que se hundía bajo nuestros pies.


Laguna Sucia
Y Patagonia nos mostró que nos puede con su fuerza y con sus paisajes. El cielo lleno de nubes que corren y trocitos de azul que deseábamos. Los lagos presentes en todas partes van cambiando de color según el agua de dónde proviene. Así veíamos lagos azul-blanquecinos, lagos grises, lagos rosados, lagos azul-oscuro, y ríos blancos, ríos grises, ríos transparentes, ríos chillones, ríos tranquilos. Y el viento, ése viento del oeste.


Mochi con Meri
Del Chaltén pasábamos al Calafate, para conseguir finalmente la mochi con todos los enseres de cocina. Así que comprábamos gas y comida para una semana, con restricción de comida fresca que no podía pasar la frontera con Chile. Por fin nos dirigíamos al Parque Nacional de las Torres del Paine. Nos dejaban en la portería de Laguna Amarga, entrada al parque. Allí empezamos a hacer la vuelta total al macizo del Paine. Las primeras etapas son duras ya que llevábamos 21 kg (Meri) y 26 kg (Artur) para pasar la semana sin necesitar comprar nada por el camino. Por suerte había agua potable en todas partes. La dieta era estricta pero nutritiva:
- Desayuno: polenta, avena, café (en polvo) con leche (en polvo)
- Almuerzo: (migas de) pan, queso
- Merienda: galletas, infusión
- Cena: pasta, arroz, acompañado de atún o tomate


Cocina
Todo gracias a nuestro hornillo y la tienda que nos proporcionó el resguardo del viento necesario para poder cocinar y calentar agua.
El norte del macizo estaba lleno de barrizales, con parte del parque quemado por los fuegos causados por los turistas. Lleno de flores, especialmente de margaritas. El circuito:


Comienza el trek
1er día: Laguna Amarga -> Campamento Serón (20 km, 4 horas): Pronto no estamos solos. Estadounidenses nos envuelven, algún japonés, algún francés, siempre algún vasco. El día nos parece magnífico. Las botas están llenas de barro líquido pero con este viento todo se seca en seguida.

2º día: Camp. Serón -> Campamento Dickson (19 km, 4.5 horas): Precioso, rodeado de río, lago, glaciar. Cuando llegamos creemos que el viento arrancará la tienda pero en unas horas amaina y pasamos la Noche Buena relajados y felices. Nos comentan que el paso más alto del trek que teníamos que hacer en dos días tiene más de un metro de nieve y hay gente que está volviendo. Así que cogemos el GPS y empezamos a calcular coordenadas con el mapa que tenemos, de poca exactitud. Pero tenemos un grupo de 3 vascos al ladito que también quieren pasar así que nos animamos y sabemos que juntos lo haremos posible (o sea los vascos abriendo traza y nosotros detrás).

3er día: Camp. Serón -> Camp. Los Perros -> Paso John Gardner -> Campamento el Paso (15 km, 8 horas, desnivel +1000m, -650m): El viento sacó la nieve del paso así que nos animamos a hacer 2 etapas de golpe para aprovechar el buen tiempo que no sabemos cuanto durará.

Hielo Sur - Glaciar Grey
Cuando vemos el glaciar Grey desde arriba nos damos cuenta que todo valió la pena. Es inmenso, gigante, un río anchísimo de olas de hielo que se desplazan desde el mar de Hielo Patagónico Sur, hielo que queda de la última época glacial hace unos millones de años. La bajada será muy dura y Artur empezará a sufrir de la rodilla.


Escaleras para superar algunas laderas
4º día: Camp. Paso -> Campamento Pehoe (21 km, 8 horas): La bajada estará animada por algunas escaleras agarradas a la montaña de manera bastante dudosa. El camino es sinuoso, sube y baja constantemente. Los pájaros se nos acercan mucho y hasta vemos un búho a muy pocos metros. Aquí los animales no se asustan. La primera ducha caliente. A partir de aquí el camino será una autopista de gente ya que coincide con el circuito de la W, que hace la mayoría de turistas que no quieren llevar peso. Pueden dormir en albergues o tiendas ya plantadas y comer en los albergues dónde también les hace “lunch box”. Nos encontramos grupos organizados con porteadores, casi todos estadounidenses. En este lugar llega un barco que se accede por el lago dónde llegan algunos autobuses y la carretera.

5º día: Camp. Pehoé –> Camp. Italiano –> Camp. Británico –> Mirador Valle del Francés -> Campamento Italiano (23 km, 7.5 horas) : Aquí hacemos un alto en el camp. Italiano para plantar tienda y dejar casi todo el peso. Después subimos por el valle del Francés y al mirador.

Valle del Francés

Es la primera vez que estamos delante de las paredes que hacen este parque tan famoso. En este caso estamos en el circo dónde podemos ver los Cuernos, la Catedral y otras “torres” impresionantes. Arriba del mirador el viento casi nos arrastra pero la vista corta la respiración. Los aullidos del viento serán nuestro acompañamiento durante un buen rato. Esto son paredes, esto sí que son paredes! Como escaladores que somos nos preguntamos como se subirían y sabemos que no mucha gente puede ni tan solo permitirse este pensamiento. El tiempo hace prácticamente imposible estas ascensiones y así se quedan lejos en forma de sueños y las contemplamos desde abajo con los ojos inmóviles de estas grietas, de esta roca, de este hielo, y de la niebla continua que lo rodea todo. A bajo de las paredes, siempre constantes los glaciares, los derrumbes de hielo y nieve se van oyendo, el polvo de las caídas y de la nieve que levanta el viento sube cómo si fuera humo.


Lago Nordenskjöld, Almirante Nieto, Torres del Paine
6º día: Camp. Italiano -> Hostería las Torres (16.5 km, 5.5 horas): Ha llovido y nevado bastante por la noche. Guardamos tienda mojada y hacemos la última parte del trek. A partir del medio día el tiempo irá mejorando hasta convertirse en el mejor día de todas las vacaciones. Será la única noche que no nos lloverá y veremos por primera vez las estrellas. Las Torres del Paine nos quedaran delante, en todo momento visibles.


Torres del Paine
7º día: Descanso. Merecido. No subimos al mirador de las Torres porque creemos que el tiempo está a punto de empeorar bastante pero al final resulta un día espectacular que nos dedicamos a leer, lavar ropa, estirarnos, …

8º día: Camp. Las Torres -> Guardería Laguna Amarga (7 km, 1.5 horas): A 7 grados esperamos unas horas al “arribo” de nuestro autobús de retorno al Calafate. Antes de devolvernos, pero, nos dará un tour turístico por la zona sur del parque y veremos el Salto Grande (cascada del lago Nordenskjöld al lago Pehoé) y algún zorro. A parte de los guanacos y otros animales que ya nos habíamos encontrado anteriormente.

Y después del trek, la calma. Llegamos tarde al Calafate. Salimos a las 4 de la mañana en autobús a Río Gallegos. Pasamos el fin de año rodeados de pirotecnia y jaleo.

Pingüinos en Cabo Vírgenes
El primero de enero vamos hasta el Cabo Vírgenes en coche alquilado para ver pingüinos. Y hay a montones. Nos quedamos alucinados que lo cerca que pasan de nosotros y de la vida en colonia que llevan. Los gritos de aparejamiento, los papás dando de comer a los hijos, los baños en la playa. El coche resiste por poco al ajetreo ya que casi se hunde definitivamente en el barro. Aquí sí es el fin del mundo (después de 20 km de asfalto, 120 km de “ripio” llevan hasta aquí). Vemos zorros, más avestruces, más flamencos, más cielo, más nubes, más tierra plana hasta la lejanía.

Se nos queda el sabor de los mejores helados nunca probados, de los dulces de leche, del dulce de calafate, de mermelada de damasco, durazno y frutilla, del chocolate con maní. Se nos queda el olor de las empanadas, de las facturas y de las medias lunas.Se nos queda el ruido del viento, la visión del cielo azul-blanco-gris.

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